Capitalización de activos y control patrimonial en empresas del Régimen de Zona Franca

Por Miguel Piedra | 06 marzo 2026

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La gestión de activos fijos es un elemento fundamental dentro de la administración financiera de cualquier empresa. Sin embargo, en el caso de las organizaciones que operan bajo el Régimen de Zona Franca en Costa Rica, este proceso adquiere una dimensión adicional debido a los requerimientos de control, trazabilidad y cumplimiento regulatorio establecidos por las autoridades.

Más allá del registro contable, las empresas deben asegurar que sus activos estén correctamente identificados, documentados y vinculados con la operación autorizada dentro del régimen. En este contexto, la capitalización de activos y el mantenimiento de auxiliares de control actualizados se convierten en pilares esenciales para una gestión ordenada y transparente del patrimonio empresarial.

Montos de capitalización y referencias regulatorias

Dentro de la gestión contable, cada organización define una política de capitalización de activos, la cual establece el monto mínimo a partir del cual un bien se reconoce como Propiedad, Planta y Equipo  y se registra como activo fijo en los estados financieros.

En el contexto regulatorio costarricense, existe además una referencia utilizada en diversos criterios normativos basada en el salario base establecido por ley.

Para el período comprendido entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025, el salario base corresponde a ₡462.200. A partir de este valor, se toma como referencia el 25% del salario base, lo que equivale aproximadamente a ₡115.550.

Este monto puede utilizarse como parámetro para diferenciar entre bienes que pueden ser capitalizados como activos fijos y aquellos que, por su menor valor, pueden registrarse contablemente como gasto.

No obstante, es importante destacar que cada empresa debe definir su política interna de capitalización, considerando tanto criterios contables como las referencias regulatorias aplicables.

Control de activos por debajo del monto de capitalización

Aunque ciertos bienes no alcancen el monto mínimo de capitalización, esto no significa que deban quedar fuera de los controles internos de la organización.

En muchas empresas del Régimen de Zona Franca es común mantener registros auxiliares de control para activos de menor valor, con el objetivo de garantizar su trazabilidad dentro de la operación.

Estos auxiliares permiten administrar activos como:

  • Equipos tecnológicos de bajo valor.
  • Herramientas operativas.
  • Dispositivos asignados a colaboradores.
  • Equipos de apoyo administrativo.

Aunque estos bienes no formen parte del activo capitalizado por reglamento de PROCOMER ,pero su registro dentro de un sistema de control facilita los procesos de inventario físico, la asignación de responsables y la prevención de pérdidas o extravíos.

Rubros de inversión revisados en el Régimen de Zona Franca

Dentro del Régimen de Zona Franca, los activos forman parte de los compromisos de inversión adquiridos por las empresas beneficiarias, los cuales son monitoreados por las autoridades correspondientes.

Por esta razón, es fundamental que los activos capitalizados se encuentren correctamente clasificados dentro de los rubros de inversión aplicables, que comúnmente incluyen:

  • Maquinaria y equipo productivo.
  • Mobiliario y equipo de oficina.
  • Equipo tecnológico.
  • Obras o infraestructura.
  • Software y sistemas.

La correcta identificación y registro de estos activos permite demostrar el cumplimiento de los compromisos establecidos dentro del régimen y facilita los procesos de revisión o auditoría.

La capitalización de activos dentro de empresas que operan bajo el Régimen de Zona Franca debe abordarse desde una perspectiva que combine criterios contables, control interno y cumplimiento regulatorio.

Definir políticas claras de capitalización, mantener auxiliares actualizados incluso para activos de menor valor y contar con documentación completa como el DUA en el caso de bienes importados permite fortalecer la trazabilidad del patrimonio empresarial y facilitar la relación con las autoridades regulatorias.

Una gestión ordenada de los activos no solo contribuye al control financiero de la empresa, sino que también asegura una administración transparente y alineada con las obligaciones del régimen.

Publicado por Miguel Piedra